La creciente demanda de productos más sanos favorece la producción de concentrados y purés de verduras previamente tratados de forma conveniente y con unos requisitos de higiene cada vez más exigentes. La rápida forma de consumir dichos productos concentrados los hace muy deseados por una sociedad que dispone cada vez de menos tiempo para elaborar comidas sanas pero que no quiere rechazar una dieta equilibrada.

Para obtener concentrados y purés de verduras se realizan una serie de pasos que enumeramos a continuación y aseguran un producto final acorde a las expectativas de los consumidores. Para ejemplificar utilizaremos el proceso empleado para la creación de concentrado de ajo:

  • En primer lugar se analiza su posible contaminación por plaguicidas o patógenos, también se establecen el PH y cuánta agua contienen.
  • A continuación se elabora el pretratamiento o acondicionamiento, es decir, lavar y adecuar la materia prima en función de su tamaño. Inmediatamente después se realiza el proceso de extracción.
  • La extracción consiste en una separación por disolución con la que se obtienen residuos que serán desechados y el extracto.
  • La siguiente fase es la de concentración, con la que quitamos agua del extracto obtenido.
  • Con el secado eliminaremos hasta un 10% de humedad empleando para ello la deshidratación del material obtenido en la fase previa.
  • La molienda reducirá el tamaño de las partículas que componen el producto a un diámetro inferior a 5-20mm.
  • Para terminar almacenamos el producto final en tarros a temperatura ambiente hasta utilizarlo para fabricar nuevos productos.

Con este proceso obtenemos un producto limpio que no altera las características de la materia prima, procurando alterar lo menos posible el sabor, color y olor propios, así los consumidores quedarán conformes y se beneficiarán de sus propiedades sin necesitar de mucho tiempo elaborando platos sanos para una dieta equilibrada.